El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid celebró ayer el Acto de Graduación de la III Edición del Curso de Acceso a la Abogacía y la Procura del ICAM, una cita especialmente emotiva en la que los alumnos y alumnas culminaron una etapa decisiva de formación antes de iniciar su camino profesional en el ejercicio de la Abogacía y la Procura.
El acto fue inaugurado por el Decano del ICAM, Eugenio Ribón, y la Vicedecana, Isabel Winkels, y contó también con la asistencia del Diputado de la Junta de Gobierno José Ramón Couso. Durante la ceremonia estuvieron presentes Óscar Báscones, director del Curso de Acceso a la Abogacía y la Procura del ICAM; Ricardo Alonso, director general de CUICAM; David Cubero, magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid y representante del claustro de profesores del Curso de Acceso; e Ignacio de Luis, director de los Servicios Jurídicos del ICAM.

El Decano Eugenio Ribón dirigió unas palabras a los graduados en las que puso el acento en la dimensión social de la profesión y en la responsabilidad que asumen quienes se incorporan al ejercicio. “La graduación del Máster de Acceso a la Abogacía no es solo el final de una etapa académica; es el comienzo de una responsabilidad profesional y personal”, afirmó.
Ribón recordó que la Abogacía es una profesión imprescindible para la sociedad y destacó que “la abogacía no es solo conocer leyes, dominar procedimientos o defender intereses. La abogacía es estar al lado de las personas cuando más lo necesitan”. Asimismo, animó a los nuevos juristas a ejercer con rigor, independencia y humanidad, recordándoles que “un buen abogado no es solo quien sabe Derecho, sino quien comprende la responsabilidad que asume cuando alguien deposita en él su confianza”.
En un contexto marcado por la digitalización y la inteligencia artificial, el Decano quiso transmitir a los graduados la importancia de preservar el criterio profesional, la empatía y la ética: “La tecnología podrá ayudaros, pero no sustituirá vuestro criterio. Podrá ordenar información, pero no reemplazará la prudencia, la empatía ni la confianza que solo un abogado puede ofrecer”.

Por su parte, la Vicedecana Isabel Winkels dio la bienvenida a los graduados y a sus familias, destacando la trascendencia del momento que vivían los alumnos: “Hoy no solo asistimos a la entrega de unos diplomas; somos testigos del nacimiento de una nueva generación de juristas que, tras meses de estudio y una preparación intensiva en nuestro Centro de Estudios, estáis ya listos para cruzar el umbral del ejercicio profesional”.
Winkels subrayó además que la superación del Curso de Acceso representa mucho más que un requisito académico, al señalar que “culminar este Máster no es un trámite cualquiera. Es la prueba de vuestra resistencia y de vuestra vocación”. En este sentido, recordó a los alumnos que durante su formación han podido acercarse a la realidad práctica del Derecho, aprendiendo que la profesión exige capacidad técnica, compromiso ético y sensibilidad hacia quienes necesitan asesoramiento y defensa.
La Vicedecana quiso también trasladar un mensaje de confianza a los nuevos profesionales, recordándoles que “elegir la abogacía es, en el fondo, elegir una forma de vida”, y les animó a participar activamente en la vida colegial: “El ICAM será a partir de ahora vuestro soporte y vuestra casa. Queremos caminar a vuestro lado, apoyaros en vuestros primeros pasos y ser el lugar donde encontréis siempre formación y amparo”.

Durante la ceremonia, los alumnos y alumnas recibieron sus diplomas y se les impuso la beca como reconocimiento al esfuerzo realizado durante esta etapa formativa y al inicio de su nueva trayectoria profesional en el ámbito de la Abogacía y la Procura.
El acto concluyó con el canto del tradicional Gaudeamus Igitur por parte del Coro del ICAM y un cóctel de celebración, en un ambiente de reconocimiento al esfuerzo de los alumnos y de agradecimiento a sus familias, profesores y responsables académicos.
Una formación consolidada y de éxito ante su quinta edición
La graduación de esta tercera promoción confirma el éxito del Curso de Acceso a la Abogacía y la Procura del ICAM, un programa que consolida al Colegio como institución de referencia en la formación de los futuros juristas. La edición que ahora concluye arrancó con más de 150 alumnos y alumnas, que iniciaron en el Centro de Estudios del ICAM una etapa clave para su preparación profesional, con el respaldo del Colegio y una formación orientada al ejercicio real de la Abogacía y la Procura.
El programa, que comenzará próximamente su quinta edición, combina formación académica, enfoque práctico, contacto directo con profesionales de primer nivel y acceso a los recursos y servicios del ICAM, como bases de datos jurídicas, Biblioteca, actividades de networking, Secciones especializadas, encuentros profesionales y visitas formativas.