PREMIOS IGUALDAD Y LIDERAZGO ICAM | Telefónica: “El liderazgo inclusivo es una palanca esencial de transformación y de progreso”

Telefónica fue reconocida el pasado mes de marzo con el Premio Liderazgo “Decana Sonia Gumpert” en la categoría de persona jurídica por su compromiso con la igualdad de oportunidades, la diversidad y la promoción del talento femenino dentro de la organización.

A través de sus políticas corporativas, programas de desarrollo, mentoring y medidas orientadas a reforzar la corresponsabilidad, la compañía impulsa un modelo de liderazgo inclusivo con impacto en su cultura interna y en su contribución a la sociedad.

Con el objetivo de profundizar en el proyecto que le ha valido este reconocimiento y dar a conocer las iniciativas que impulsa en materia de igualdad y liderazgo femenino, el ICAM entrevista a Elena Montero de Cózar, Directora de la Asesoría Jurídica de M&A y Proyectos Especiales de Telefónica España, en el marco de esta serie dedicada a las entidades y profesionales galardonadas.

¿Qué ha significado para su organización recibir este reconocimiento del ICAM?

Este reconocimiento ha sido una gran satisfacción para Telefónica y, de forma muy especial, para nuestros Servicios Jurídicos. Lo sentimos como un respaldo a una manera de entender el liderazgo basada en las personas, la igualdad de oportunidades y el impacto real. Telefónica aspira a ser la mejor vía de acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales, y eso empieza por cómo lideramos internamente.

Que una institución como el ICAM ponga en valor este enfoque refuerza nuestra convicción de que el liderazgo inclusivo no solo es justo, sino también una palanca esencial de transformación y de progreso. En Telefónica entendemos que nuestro papel va más allá del negocio: trabajamos para facilitar que las personas accedan a las tecnologías digitales con garantías, y eso solo es posible si lo hacemos desde un modelo de liderazgo inclusivo y responsable.

¿Cuál fue el principal motivo que os impulsó a presentar vuestra candidatura a estos premios?

Nos impulsó la voluntad de compartir un modelo de liderazgo y de gestión de la diversidad que llevamos años construyendo con coherencia, compromiso y resultados medibles. Creímos que podía ser útil visibilizar cómo, desde una gran organización y desde el ámbito jurídico, es posible impulsar cambios culturales profundos que favorecen la igualdad y el desarrollo del talento, especialmente el femenino.

¿Cómo explicarían el impacto de su trabajo en materia de igualdad?

El impacto se refleja tanto en indicadores objetivos como en la cultura interna. Contamos con un Plan de Igualdad sólido, plenamente integrado en la operativa de la compañía, con medidas concretas en selección, promoción, retribución, conciliación y prevención de sesgos. Pero, más allá de las cifras, el verdadero impacto está en haber creado entornos donde las personas pueden desarrollarse en igualdad, con confianza, corresponsabilidad y sentido de pertenencia. Porque solo así podemos cumplir con nuestro propósito de acercar la tecnología a la sociedad con las máximas garantías.

¿Qué logro o iniciativa destacaría como especialmente transformador en su proyecto?

Destacaría el impulso decidido al desarrollo del talento femenino, especialmente en etapas tempranas de liderazgo. Programas específicos de formación, mentoring y visibilidad han permitido romper inercias y abordar fenómenos menos visibles, como el “peldaño roto”, preparando a mujeres de alta contribución para asumir mayores responsabilidades. Este enfoque ha tenido un efecto multiplicador en toda la organización.

¿Cuál ha sido el principal obstáculo que habéis tenido que superar para impulsar el liderazgo femenino?

Sin duda, los sesgos inconscientes y determinadas barreras culturales que históricamente han limitado el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo. Superarlos exige constancia, datos, transparencia en los procesos y un compromiso explícito de la dirección. El liderazgo femenino no se impulsa con declaraciones, sino con decisiones, sistemas y corresponsabilidad real.

En vuestra experiencia, ¿Qué avances destacaríais hoy en el sector jurídico o empresarial en materia de igualdad?

En mi experiencia, uno de los avances más relevantes ha sido pasar de un enfoque meramente normativo a uno verdaderamente operativo. Hoy existe una mayor conciencia de que la igualdad no se impulsa solo con declaraciones de principios, sino incorporándola a los procesos diarios de gestión del talento, al diseño de las carreras profesionales y a la toma de decisiones. En el sector jurídico y empresarial se aprecia, cada vez más, la voluntad de medir, exigir coherencia y generar impacto real, lo que está contribuyendo a cambios más sostenibles y profundos. Este enfoque es especialmente relevante en sectores como el tecnológico y el de las telecomunicaciones, donde garantizar un acceso equitativo y seguro a la digitalización es ya una cuestión clave para el desarrollo económico y social.

¿Qué papel creéis que juega la abogacía —y en particular el ICAM— en la promoción de la igualdad?

La abogacía tiene un papel esencial como garante de derechos, pero también como agente de cambio social. El ICAM, en particular, actúa como catalizador, generando referentes, visibilidad y espacios de reflexión que trascienden lo normativo. Premios como estos contribuyen decisivamente a reconocer buenas prácticas y a inspirar a otras organizaciones y profesionales. En un contexto de transformación digital, su papel es clave para asegurar que ese acceso a la tecnología se produzca con plenas garantías jurídicas, protección de los derechos y confianza.

¿Qué consejo daríais a las jóvenes juristas que aspiran a posiciones de liderazgo?

Que confíen en su talento, que no renuncien a sus aspiraciones y que busquen entornos donde puedan crecer sin tener que encajar en modelos preestablecidos. El liderazgo no es una cuestión de estilo único, sino de impacto, autenticidad y propósito. Y, por supuesto, que se rodeen de personas y referentes que impulsen su desarrollo.

¿Qué os gustaría que cambiara en los próximos cinco años en materia de igualdad?

Me gustaría que dejáramos de hablar de igualdad en términos de excepción y pasara a ser una realidad plenamente integrada y naturalizada. Que el acceso a posiciones de liderazgo refleje de forma equilibrada el talento disponible y que la conciliación y la corresponsabilidad sean elementos estructurales, no diferenciales.

Para terminar, ¿Qué significa para vosotros el liderazgo femenino?

Para mí, el liderazgo en femenino es un liderazgo más empático, inclusivo y consciente del impacto en las personas. No es exclusivo de las mujeres, pero sí incorpora valores tradicionalmente menos visibles: escucha, colaboración, diversidad de miradas y sostenibilidad en la toma de decisiones. Es un liderazgo que genera confianza y resultados duraderos.

¿Qué le diríais a otras empresas, instituciones y/o personas físicas que estén trabajando en pro de la igualdad y/o el liderazgo femenino para animarles a presentar su candidatura en próximas ediciones?

 Les diría que se animen a compartir su experiencia, incluso cuando el camino no esté completo. Estos premios no reconocen la perfección, sino el compromiso, la coherencia y el impacto real. Participar es una oportunidad para reflexionar, visibilizar el trabajo realizado y contribuir, desde la acción, a una sociedad y a un sector jurídico más igualitarios. Y, en nuestro caso, es también un liderazgo orientado a asegurar que la tecnología tenga un impacto positivo y accesible para todos.

Compartir en tus RRSS