Eugenio Ribón entrega a José Bono la Medalla de Oro del ICAM en reconocimiento a su trayectoria y a sus 54 años como colegiado ejerciente

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid ha otorgado a José Bono la Medalla de Honor del ICAM en reconocimiento a sus 54 años de colegiación y a su trayectoria vinculada a la abogacía, el servicio público y la defensa del Estado de Derecho. La entrega tuvo lugar en el marco del homenaje organizado por el ICAM y el Colegio de la Abogacía de Oviedo en memoria de Melquíades Álvarez, expresidente del Congreso de los Diputados y decano de ambas corporaciones, cuya figura fue reivindicada como símbolo de concordia, moderación y compromiso democrático.

Durante la entrega de la distinción, el decano Eugenio Ribón subrayó la vinculación de José Bono con los valores que presidieron el acto. “La concordia significa entendimiento y José Bono tienen mucho que ver con esa concordia y ese entendimiento”, afirmó Ribón, quien destacó que la trayectoria política e institucional de Bono estuvo marcada por una amplia capacidad de consenso. En este sentido, recordó que sus seis legislaturas con mayoría absoluta al frente de Castilla-La Mancha reflejan “un consenso muy generalizado” en torno a su figura.

El decano explicó que, esa misma mañana, tras acudir junto a la familia de Melquíades Álvarez al cementerio de La Almudena para depositar un ramo de flores en su memoria, le trasladaron que José Bono era colegiado del ICAM desde hacía 54 años. “En este Colegio se honra la memoria de quienes han prestado servicio a la abogacía y al Estado de Derecho durante tantos años”, señaló Ribón, antes de hacerle entrega del diploma acreditativo y de la Medalla de Honor del ICAM.

La concesión de esta distinción permitió al Colegio reconocer públicamente la condición de Bono como abogado ejerciente y su larga pertenencia a la Corporación. De hecho, al inicio de su intervención, el propio José Bono explicó su presencia en el homenaje apelando precisamente a esa condición profesional: “Soy colegiado ejerciente desde hace 54 años. Esa, para mí, es una razón de cierta enjundia”, afirmó.

Durante su intervención en el homenaje, Bono centró sus palabras en la figura de Melquíades Álvarez, a quien definió como “un demócrata liberal, reformista, un posibilista” y como una personalidad capaz de armonizar “el orden y la libertad”. El expresidente del Congreso recordó su trayectoria parlamentaria, su defensa de las garantías y su asesinato en la Cárcel Modelo de Madrid en agosto de 1936, reivindicando la necesidad de preservar su memoria desde una mirada de justicia y reconciliación.

Bono estableció además un paralelismo entre el clima político de los años treinta y los riesgos actuales de la polarización, defendiendo la necesidad de recuperar espacios de entendimiento. “Este país vale más que el PP, el PSOE y todos los partidos juntos”, afirmó durante su intervención, en la que lamentó que hoy resulte más difícil sostener discursos basados en el perdón y la concordia. “Lo verdaderamente hermoso de la humanidad es lo que nos parecemos, aunque algunos se esmeran todos los días en distinguir lo que les separa”, señaló.

El homenaje a Melquíades Álvarez reunió en la sede colegial madrileña a representantes de la abogacía, de las instituciones y de la familia del jurista asturiano. En ese contexto, la entrega de la Medalla de Honor a José Bono se integró en una jornada marcada por la reivindicación de la abogacía como espacio de defensa de la convivencia democrática, la memoria y el Estado de Derecho.

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