Eugenio Ribón apela al compromiso ético de los nuevos juristas en la graduación del Grado en Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos

El Decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid, Eugenio Ribón, participó el pasado 5 de junio como padrino en el acto de graduación de los estudiantes del Grado en Derecho de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Rey Juan Carlos, correspondiente al curso académico 2025-2026.

La ceremonia, celebrada en el Campus de Madrid-Vicálvaro, reunió a estudiantes, profesorado, familiares y autoridades académicas para conmemorar la culminación de una etapa esencial en la formación de los nuevos juristas. Durante su intervención, Ribón dirigió un discurso centrado en la dimensión ética y social del Derecho, invitando a los graduados a asumir con responsabilidad el papel que desempeñarán en la defensa de la justicia y las libertades.

“Hoy no solo celebráis el final de una etapa académica; hoy asistís al nacimiento de una responsabilidad. Porque el Derecho no es únicamente una profesión: es una forma de estar en el mundo”, afirmó al inicio de su intervención.

Tomando como referencia la definición de justicia formulada por Ulpiano, el decano recordó a los estudiantes que la función del jurista trasciende el conocimiento técnico de las normas. “Ser jurista no es acumular normas, sino asumir esa voluntad constante y perpetua de dar a cada uno lo suyo”, señaló.

En un contexto marcado por la incertidumbre y la transformación social y tecnológica, Ribón destacó que una de las principales misiones de los profesionales del Derecho será preservar la confianza en las instituciones y en el Estado de Derecho. “Vuestra labor no será simplemente aplicar leyes, sino sostener algo mucho más frágil: la confianza”, advirtió ante los graduados.

A lo largo de su intervención, el decano puso especial énfasis en la necesidad de ejercer la profesión con integridad, responsabilidad y valentía. “Detrás de cada expediente hay una historia. Detrás de cada procedimiento, una persona. Y detrás de cada decisión, una consecuencia que trasciende el papel”, afirmó, recordando la dimensión humana que acompaña al ejercicio jurídico.

Ribón subrayó asimismo la centralidad de la dignidad de la persona como fundamento último del orden jurídico y recordó que el Derecho debe estar siempre al servicio de las personas. En este sentido, animó a los futuros profesionales a cultivar no solo el conocimiento técnico, sino también la conciencia ética que debe orientar sus decisiones.

Durante su discurso también reflexionó sobre el impacto de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico, destacando que, pese a los avances tecnológicos, seguirá siendo imprescindible el juicio humano. “Las máquinas podrán calcular, pero no juzgar en el sentido más humano del término”, afirmó, reivindicando el valor de la prudencia, la experiencia y la equidad en la aplicación del Derecho.

En la parte final de su intervención, el decano animó a los graduados a no medir su trayectoria únicamente por los éxitos alcanzados, sino por la forma en que afronten las decisiones más complejas de su carrera. “No os definirá vuestro éxito, sino vuestras decisiones difíciles. No os definirá el poder que alcancéis, sino la justicia que defendáis”, destacó.

Como cierre, Ribón recordó que la obtención del título supone también la asunción de un compromiso permanente con la sociedad y con los valores que inspiran el orden jurídico. “Hoy recibís un título. Pero, en realidad, hoy adquirís un compromiso”, afirmó antes de concluir con un mensaje de aliento a la nueva promoción: “Defended la justicia con valentía. Y, sobre todo, no olvidéis nunca que, en vuestras manos, el Derecho puede ser mucho más que normas: puede ser esperanza”.

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