José Ramón Couso reivindica la función de la abogacía en la defensa del Estado de derecho en el foro «Tradición Jurídica Hispánica» de El Español

  • • El Diputado de la Junta de Gobierno del ICAM participó junto al notario Rodrigo Tena Arregui, miembro de la Fundación Hay Derecho, en la mesa «La Vigencia del Derecho», celebrada en el Senado y organizada por EL ESPAÑOL.

El Diputado de la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid, José Ramón Couso, participó este lunes, 5 de octubre, en la mesa de debate «La Vigencia del Derecho», dentro del foro «Tradición Jurídica Hispánica», organizado por el periódico EL ESPAÑOL en el Senado. Durante su intervención, reivindicó el papel de la abogacía para hacer efectivos los derechos y destacó la utilidad del pensamiento de la Escuela de Salamanca para abordar los desafíos jurídicos actuales.

«Sin la abogacía, el Estado de derecho está incompleto y la protección de la abogacía también es la protección de los intereses de todos», afirmó Couso, que intervino en representación de la Junta de Gobierno del ICAM. El Diputado compartió mesa con Rodrigo Tena Arregui, notario y miembro de la Fundación Hay Derecho, en un diálogo sobre los límites del poder y las aportaciones de la tradición jurídica hispánica a la sociedad contemporánea.

José Ramón Couso reivindica la función de la abogacía en la defensa del Estado de derecho en el foro «Tradición Jurídica Hispánica» de El Español
Fotografías: Javier Carbajal. EL ESPAÑOL

La abogacía como garantía de los derechos

Couso subrayó que el reconocimiento de los derechos debe ir acompañado de mecanismos que permitan ejercerlos y defenderlos. «El derecho queda en nada si no se concreta», señaló, antes de reivindicar la función de la abogacía en la defensa de los ciudadanos frente a los distintos poderes y en la protección de las personas más vulnerables.

En este sentido, extendió la necesidad de establecer límites más allá del poder político o administrativo, para incluir también el económico y el tecnológico. «Todos tenemos derecho a defensa», recordó. Ante los retos asociados a la inteligencia artificial, insistió en que «también hay que poner límites al poder tecnológico», situando el Estado de derecho como marco para garantizar esa protección.

La vigencia de las preguntas de la Escuela de Salamanca

El Diputado del ICAM defendió una lectura actual del legado de la Escuela de Salamanca, centrada en su capacidad para ayudar a interpretar los problemas del presente. A su juicio, su aportación fundamental reside en las preguntas que formuló sobre el origen, la legitimidad y los límites del poder, aunque sus respuestas deban adaptarse al contexto contemporáneo.

«El paso adelante que se da fundamental, en mi opinión, son las preguntas», explicó. Couso destacó la necesidad de mantener vivo ese ejercicio crítico y de recuperar una tradición que puso en el centro la justificación del poder y el reconocimiento de los derechos. Su intervención planteó así la herencia jurídica hispánica como una fuente de reflexión y de herramientas para afrontar los desafíos actuales.

Cooperación internacional y sociedad civil

En el tramo final del debate, Couso trasladó esta reflexión al ámbito internacional. «Hay que repensar el derecho internacional público», sostuvo, apelando al valor del respeto a unas normas mínimas de convivencia y a la necesidad de tener en cuenta la influencia de actores como las multinacionales y las comunidades de Estados.

Asimismo, destacó la voz de las universidades, los colegios profesionales y otras instituciones de la sociedad civil en la construcción de espacios de cooperación. En este marco, propuso explorar plataformas entre universidades y colectivos profesionales que permitan dar una aplicación práctica al legado de la tradición jurídica española e iberoamericana.

Una reflexión sobre el legado y la vigencia de la tradición jurídica hispánica

Celebradas en el Senado en el marco del Foro Iberoamericano de la Hispanidad, las jornadas reunieron a representantes institucionales y expertos para reflexionar sobre la vigencia de la tradición jurídica hispánica. El programa contó con las intervenciones de José Varela Ortega, catedrático de Historia y cofundador de la Fundación Ortega-Marañón, y Juan Ángel Soto, CEO de Fortius y secretario general de la Escuela Hispánica, sobre los cimientos de la Escuela de Salamanca; Ignacio Ruiz Rodríguez, director de la Cátedra para la Promoción Internacional de la Cultura Hispánica de la Universidad Rey Juan Carlos, y Andrés Ollero Tassara, magistrado emérito del Tribunal Constitucional y catedrático de Filosofía del Derecho de esa universidad, sobre la relación entre el lenguaje y la ley; y Beatriz Paredes Camuñas, presidenta de la Fundación Unidos por la Historia y directora del pódcast Osos y Flamencos, y Manuel Lucena Giraldo, doctor en Historia de América e investigador del CSIC, sobre el humanismo hispánico ante los desafíos contemporáneos.

La apertura contó con Pedro J. Ramírez, presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL, Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, y Marimar Blanco, secretaria segunda de la Mesa del Senado. En la clausura intervinieron Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva del periódico, y Mariano de Paco, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid.

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