El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha expresado su más firme condena ante la grave agresión sufrida por el letrado Fausto Suárez Álvarez en Oviedo, ocurrida mientras se encontraba en el ejercicio de su labor profesional.
El abogado, que debía intervenir en una vista judicial ese mismo día, fue apuñalado en su despacho y trasladado de urgencia al hospital, donde permanece ingresado. Este violento suceso ha generado una profunda conmoción en la abogacía y ha puesto de manifiesto, una vez más, la necesidad de reforzar la protección de los profesionales del Derecho en el desempeño de sus funciones.
Desde el ICAM se ha trasladado todo el apoyo y solidaridad a sus familiares, compañeros y al conjunto de la abogacía, con especial mención a quienes integran el Turno de Oficio. Asimismo, el Decano, Eugenio Ribón, ha remitido una carta de apoyo al letrado agredido y a su entorno, en la que expresa la cercanía de la Institución y el firme compromiso con la defensa de la profesión, recordando que los profesionales del Turno de Oficio desempeñan un papel esencial en la garantía del derecho de defensa y el acceso a la justicia en condiciones de igualdad.
«El Turno de Oficio constituye uno de los pilares fundamentales del sistema jurídico, sustentado en el compromiso, la vocación de servicio público y la dedicación diaria de miles de letrados. La agresión sufrida por Suárez pone de relieve los riesgos a los que, en ocasiones, se enfrentan quienes trabajan para garantizar los derechos fundamentales de la ciudadanía», ha asegurado el Diputado de la Junta de Gobierno del ICAM Juan Manuel Mayllo, responsable del Turno de Oficio.
El ICAM subraya que cualquier forma de violencia contra la abogacía es absolutamente inaceptable y debe ser respondida con firmeza. La protección de quienes ejercen la defensa jurídica resulta imprescindible para preservar el Estado de derecho y el correcto funcionamiento de la justicia.