El ICAM premia la mirada más humana de la abogacía con el concurso de fotografías «Verano sin Togas»

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid ha celebrado este 22 de octubre la entrega de premios de la segunda edición del concurso fotográfico «Verano sin Togas». El decano, Eugenio Ribón, ha entregado los reconocimientos en un encuentro en el que los colegiados galardonados han destacado el valor de estas iniciativas para acercarse al Colegio y compartir experiencias personales con otros compañeros.

La ganadora del certamen, Susana Rovira Díez, ha recibido el premio por su fotografía «El despacho cabe en una maleta», presentada en la categoría «Guardianes del Derecho». La imagen, reconocida con un fin de semana en la red de Paradores de España, refleja la convivencia entre el descanso estival y las obligaciones profesionales.

El ICAM premia la mirada más humana de la abogacía con el concurso de fotografías «Verano sin Togas»

Durante la entrega, Rovira ha explicado que la fotografía surgió mientras esperaba un vuelo y tuvo que responder a una demanda. Decidió retratar ese momento por considerar que mostraba una realidad cotidiana del ejercicio de la abogacía: la necesidad de atender asuntos profesionales incluso durante los desplazamientos y las vacaciones. Esa espontaneidad y su capacidad para reflejar la dificultad de desconectar por completo fueron precisamente algunos de los aspectos valorados por el jurado.

Cuatro accésits para distintas miradas sobre el verano

Junto al premio general, el decano ha entregado los accésits concedidos en esta edición a Jorge Ramos Guerra, en la categoría «Love is in the air»; Inma Freire, en la categoría «Porque yo lo valgo»; y Luis Segovia San Juan, en la categoría «Guardianes del Derecho».

Los colegiados han valorado que el concurso permita mostrar el lado más personal y humano de la abogacía, compartiendo aficiones, vivencias y escenas que habitualmente quedan fuera del ámbito profesional. Asimismo, han destacado que propuestas como «Verano sin Togas» contribuyen a reforzar los vínculos entre compañeros y a vivir el Colegio como un espacio de encuentro cercano.

La segunda edición del certamen ha recibido cerca de un millar de fotografías de viajes, paisajes, momentos familiares, propuestas creativas y escenas de trabajo. Un álbum colectivo que refleja la diversidad de la abogacía madrileña y que da continuidad al objetivo con el que nació esta iniciativa: fortalecer la conexión dentro de la comunidad colegial a través de las experiencias de sus integrantes.

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