El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) celebró ayer, con aforo completo, el acto de reinauguración de la Sección de Derecho de los Animales, marcando el inicio de una nueva etapa en esta área especializada, cada vez más relevante en el ámbito jurídico y social. La sesión, impulsada por la Tesorera del ICAM y nueva presidenta de la Sección, Lola Fernández, puso de manifiesto el creciente interés y la necesidad de avanzar en la consolidación de esta disciplina.
El encuentro registró un lleno absoluto y contó con la presencia de destacadas autoridades del ámbito jurídico e institucional, reflejo del creciente interés que suscita el Derecho Animal y de su consolidación como una materia de relevancia dentro del ordenamiento jurídico.
El acto fue inaugurado por la Vicedecana del ICAM, Isabel Winkels, quien destacó la relevancia estratégica de esta nueva etapa para el Colegio y agradeció el impulso dado por la nueva presidencia de la Sección. “Tenemos la absoluta certeza de que esta sección va a ir como un tiro. Vas a convertirla en una de las principales”, afirmó dirigiéndose a Lola Fernández, subrayando además que se trata de una materia “cada vez con más trascendencia jurídica”.

Winkels puso en valor también la evolución normativa y social en torno al Derecho Animal, recordando que los animales son “seres sintientes” y que la legislación avanza en consonancia con la sensibilidad social. En este sentido, señaló que “es una muestra más de la sensibilidad que existe en la sociedad, de la importancia que tiene esta materia”, destacando el creciente reconocimiento jurídico de los animales y el papel de la abogacía en su protección.
Durante su intervención, Lola Fernández subrayó el momento clave que vive esta materia: “Nos encontramos sin duda en un momento de especial intensidad normativa que conviene atender, comprender, acompañar e impulsar”. Asimismo, puso en valor la evolución del Derecho Animal en España, recordando que “el punto de inflexión lo pone cuando los animales se consideran no como una cosa, sino como seres sintientes”.
En su discurso, la presidenta de la Sección reivindicó también el papel esencial de la abogacía en este ámbito, afirmando que “la abogacía es sin duda uno de los pilares fundamentales del derecho de los animales, porque es la que articula, interpreta y proyecta el derecho sobre la realidad social”. Además, incidió en la vocación integradora de la nueva etapa, señalando que la Sección “no nace para actuar de forma aislada, sino para integrarse y colaborar con el conjunto del Colegio” .



Análisis jurídico: retos en la aplicación y dimensión constitucional del Derecho Animal
Durante la jornada intervinieron también Joaquín Delgado Martín, magistrado de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, y Juan Antonio Xiol Ríos, exvicepresidente del Tribunal Constitucional, quienes abordaron los principales desafíos jurídicos desde las perspectivas penal y constitucional.
Delgado Martín destacó la “explosión normativa” de los últimos años en materia de protección animal, con reformas en el ámbito civil, administrativo y penal, subrayando que el verdadero reto reside en su aplicación efectiva. En este sentido, recordó que “el Boletín Oficial del Estado lo aguanta todo, pero luego hay que aplicarlo” , insistiendo en que la justicia es la pieza clave para garantizar la efectividad de las normas. Asimismo, puso en valor la creación en el Código Penal de un título específico sobre delitos contra los animales, que reconoce el bienestar animal como bien jurídico protegido, y apeló a reforzar la formación y sensibilización de todos los operadores jurídicos para afrontar los nuevos conceptos introducidos en la reforma de 2023.
Por su parte, Xiol Ríos ofreció una reflexión desde la perspectiva constitucional, centrada en la evolución de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y en la importancia de la distribución competencial entre el Estado y las comunidades autónomas. El exvicepresidente destacó que la protección animal es una materia de competencia compartida, condicionada por la legislación básica estatal, y subrayó el papel creciente de la sensibilidad social en la interpretación jurídica. En este sentido, afirmó que “es fundamental dar valor a la evolución de la sensibilidad y de la conciencia social” , elemento clave para avanzar en la protección de los animales dentro del marco constitucional.
Aplicación efectiva de la norma y avances regulatorios
El acto fue clausurado por José Ramón Becerra Carollo, director general de Derechos de los Animales, quien puso el foco en los desafíos actuales en la aplicación efectiva de la normativa. “Lo fundamental no es solo tener leyes, sino hacer que se cumplan”, subrayó, destacando la necesidad de reforzar la actuación coordinada de todos los operadores jurídicos. En este sentido, anunció avances en el desarrollo reglamentario de la Ley 7/2023, señalando que “ya está en el procedimiento europeo y esperamos poder tenerla antes de final de año”.
Becerra incidió también en la importancia de adaptar las instituciones al ritmo de cambio social, afirmando que “tenemos una sociedad que ha avanzado más rápido que las instituciones y ahora nos toca ponernos a su altura”. Asimismo, puso en valor los avances en la respuesta del sistema judicial, recordando que “cada dos días hay tres personas condenadas e inhabilitadas por maltrato animal en este país”, lo que evidencia una progresiva consolidación de la protección jurídica de los animales.

Durante la sesión se presentó asimismo el nuevo Consejo Asesor de la Sección, integrado por expertos de referencia como Sergio García Torres, Ruth Manzanares, Anna Mula Arribas, Alfredo Fernández Álvarez, Arancha Sanz de Madrid Sánchez y Mar García Serrano, cuya labor será clave para definir las líneas estratégicas y promover iniciativas en este ámbito.
Con esta reinauguración, el ICAM refuerza su apuesta por una disciplina en constante evolución, llamada a desempeñar un papel central en la adaptación del Derecho a las nuevas sensibilidades sociales. Como concluyó Lola Fernández, “el derecho de los animales es, en última instancia, un reflejo de nuestra evolución como sociedad” , una evolución que exige respuestas jurídicas cada vez más completas, transversales y comprometidas.





