Eugenio Ribón subraya el papel de la abogacía ante los nuevos retos de derechos humanos, compliance y sostenibilidad empresarial

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid acogió el pasado martes la jornada “DDHH, Compliance, ESG y empresa: Presente y Futuro”, organizada conjuntamente por la Sección de Derechos Humanos, la Sección de Compliance, la Sección de Abogados de Empresa y el Instituto de Oficiales de Cumplimiento (IOC), un encuentro que nace con vocación de continuidad y con el objetivo de consolidarse como un espacio estable de debate profesional sobre los nuevos retos jurídicos y empresariales.

La sesión reunió a juristas, compliance officers y representantes de grandes empresas e instituciones para analizar el creciente impacto de los derechos humanos, el cumplimiento normativo y los criterios ESG en la gestión corporativa, así como su traducción práctica en la actividad diaria de las compañías y de la abogacía. La jornada fue inaugurada por el Decano del ICAM, Eugenio Ribón, y contó con la intervención de Manuel Crespo, Presidente del Instituto de Oficiales de Cumplimiento -IOC y Chief Compliance Oficcer de Telefónica, así como con la participación de María Rocha, Senior Legal Manager Due Diligence Repsol, Erika Torregrossa, presidenta de la Sección de DDHH del Colegio, y María Hernández, Directora del Grupo de Trabajo DDHH y Empresa de IOC y OF Consuel Eversheds Sutherland.

Derechos humanos, sostenibilidad y empresa: un nuevo marco para la abogacia

En su intervención inaugural, el decano del ICAM, Eugenio Ribón, situó el debate en el contexto de transformación jurídica y empresarial que atraviesan actualmente las organizaciones como consecuencia de las nuevas exigencias regulatorias en materia de sostenibilidad, cumplimiento normativo y derechos humanos. En este sentido, señaló que hablar de derechos humanos, compliance y ESG supone reflexionar sobre “cómo deben actuar las empresas en una sociedad que exige más transparencia, más responsabilidad y más compromiso”. El Decano también defendió el papel cada vez más relevante que desempeñan los sistemas de cumplimiento normativo en las organizaciones. “El compliance ya no puede verse únicamente como un mecanismo para evitar sanciones. Es mucho más que eso. Es una cultura. Es una forma de organizar la empresa. Es una manera de anticipar riesgos, de tomar decisiones responsables y de generar confianza”, añadió.

Ribón se refirió al impacto de la Directiva europea sobre diligencia debida en materia de sostenibilidad y derechos humanos, así como a las nuevas obligaciones que afectan a las empresas en ámbitos como las cadenas de suministro, la gestión de riesgos o los mecanismos internos de control. A su juicio, este nuevo escenario refuerza la necesidad de integrar la protección de los derechos humanos en la actividad empresarial, ya que “la defensa de los derechos humanos ya no puede contemplarse únicamente desde la perspectiva institucional o jurisdiccional, sino también desde el ámbito empresarial y de la actividad económica”.

Asimismo, reivindicó el papel de la abogacía como garante de la seguridad jurídica en los procesos de adaptación a estos nuevos marcos regulatorios y como actor clave en el asesoramiento preventivo a empresas y organizaciones. En este sentido, afirmó que “la abogacía madrileña no puede limitarse a reaccionar ante los cambios normativos. Debe anticiparlos, interpretarlos y liderarlos”, al tiempo que recordó que “la abogacía está llamada a desempeñar un papel esencial en la construcción de organizaciones más responsables, transparentes y comprometidas con los derechos fundamentales”.

Presentación del Grupo de Trabajo de Derechos Humanos y Empresa

La jornada sirvió también para presentar oficialmente el Grupo de Trabajo de Derechos Humanos y Empresa del Instituto de Oficiales de Cumplimiento, concebido como un espacio de carácter técnico y colaborativo orientado a promover el conocimiento, las buenas prácticas y la protección efectiva de los derechos humanos en el ámbito empresarial.

En este contexto, el decano anunció la voluntad de dar continuidad a esta línea de colaboración institucional entre ambas entidades. “Esta jornada es la primera, pero no será la última”, afirmó, adelantando que el acuerdo suscrito entre el ICAM y el Instituto de Oficiales de Cumplimiento permitirá impulsar nuevas actividades y espacios de reflexión sobre compliance, derechos humanos y sostenibilidad empresarial.

La sesión contó además con la participación de representantes del ámbito empresarial, jurídico y del cumplimiento normativo, que analizaron cuestiones relacionadas con la diligencia debida, la protección de los derechos humanos en la cadena de suministro y los nuevos riesgos y responsabilidades derivados de la evolución del marco regulatorio europeo.

En el bloque de ponencias, Manuel Crespo, presidente del IOC y Chief Compliance Officer de Telefónica, destacó la naturaleza jurídica de la función de cumplimiento y el papel protagonista de la abogacía ante los nuevos retos del compliance, especialmente en la cadena de suministro y en el uso de la inteligencia artificial.

Por su parte, Erika Torregrossa, presidenta de la Sección de Derechos Humanos del ICAM, abordó la evolución normativa de la diligencia debida en derechos humanos, desde los estándares internacionales hasta las nuevas directivas europeas, subrayando la necesidad de avanzar hacia empresas más éticas.

La visión práctica llegó de la mano de María Rocha, Senior Legal Manager Due Diligence de Repsol, quien explicó el modelo de diligencia debida implantado por la compañía y el uso de herramientas digitales e inteligencia artificial para analizar riesgos en proveedores y generar recomendaciones de mitigación.

Finalmente, María Hernández, Of Counsel de Eversheds Sutherland y directora del Grupo de Trabajo de Derechos Humanos y Empresa del IOC, analizó los principales riesgos emergentes en materia de empresa y derechos humanos, como la gestión algorítmica, las plataformas digitales, las zonas de conflicto, las criptomonedas y el corporate hushing.

Como cierre de la jornada, Hernández presentó oficialmente el Grupo de Trabajo de Compliance, Derechos Humanos y Empresa del IOC, cuyas líneas prioritarias de trabajo se centrarán en la intersección con la inteligencia artificial, la cadena de suministro y el diálogo con la sociedad civil.

El ICAM expresó su respaldo a esta iniciativa y reafirmó su compromiso de seguir impulsando, junto al IOC, nuevos estándares profesionales en una materia llamada a ocupar un lugar central en la agenda jurídica y empresarial.

Compartir en tus RRSS