La segunda sesión del II Encuentro de Derecho Digital del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) se celebró ayer en la sede colegial, consolidando el éxito de esta cita que ha despertado un notable interés entre los colegiados en un momento clave de aterrizaje regulatorio europeo. Tras la primera jornada, celebrada el pasado día 13 con una elevada asistencia, el Encuentro cerró su programa poniendo el foco en el papel de la abogacía ante la revolución digital y la inteligencia artificial.
La jornada contó con una Keynote speaker titulada “Inteligencia artificial que trata datos personales, RGPD y reforma Ómnibus”, impartida por Lorenzo Cotino Hueso, presidente de la Agencia Española de Protección de Datos, que analizó los desafíos regulatorios del tratamiento de datos personales en el contexto de la inteligencia artificial y la actualización normativa que introduce la reforma Ómnibus.

El acto de clausura de esta segunda sesión contó con las intervenciones del decano del ICAM, Eugenio Ribón, junto a Daniel López Carballo, copresidente del Capítulo de Madrid de la Asociación Internacional de Profesionales de la Privacidad, y Alonso Hurtado Bueno, vicepresidente de la Asociación Española de Compliance. En su intervención, Ribón subrayó el carácter práctico y estratégico del Encuentro, destacando que “no nos hemos limitado a describir la revolución digital o a repetir lugares comunes sobre la inteligencia artificial, sino que hemos hecho lo que le corresponde al Derecho y a la abogacía: analizar, ordenar, poner límites cuando es necesario y ofrecer criterios para decidir mejor”.
En su intervención, Ribón destacó que el punto de partida del Encuentro ha sido una convicción clara: “La tecnología avanza rápido, pero sin seguridad jurídica no hay innovación sostenible”, una seguridad que, recordó, “se construye con normas, con interpretación, con práctica y con profesionales capaces de anticipar riesgos y traducirlos en soluciones reales”.




El decano puso especial énfasis en el nuevo marco europeo de inteligencia artificial, al que definió no solo como un conjunto de obligaciones, sino como “un cambio de enfoque” que obliga a las organizaciones a clasificar, documentar y justificar decisiones, así como a implantar controles desde el inicio. En este contexto, recalcó que “el cumplimiento ya no puede ser reactivo; debe ser previo, estructural y verificable”, y que el papel del abogado resulta “decisivo para evitar que la regulación se convierta en un freno innecesario o en una fuente de riesgos ocultos”.
Ribón también se refirió a cuestiones como la gobernanza de sistemas de alto riesgo, la responsabilidad derivada de decisiones automatizadas, los sesgos o los fallos de seguridad, advirtiendo de que “nada de esto es teórico” y que sus consecuencias se traducen en litigios, sanciones o pérdida de confianza. Frente a ello, señaló que “la prevención jurídica bien diseñada y bien documentada es hoy uno de los mayores activos que puede ofrecer la abogacía”.

Durante su discurso, el decano destacó igualmente la relevancia de materias como la propiedad intelectual, los secretos empresariales, la protección de datos, la contratación tecnológica, el compliance by design y la ciberseguridad, recordando que “hoy la seguridad ya no es solo un asunto técnico: es un asunto jurídico, organizativo y de gobierno corporativo”.
Finalmente, Ribón subrayó la vocación del ICAM de acompañar a la profesión en este proceso de transformación: “Innovar sí, pero con control, con transparencia y con seguridad jurídica”, concluyó, agradeciendo de forma expresa el trabajo de la Sección TIC del Colegio y de su presidente, Alejandro Touriño, así como la participación de ponentes, entidades colaboradoras y colegiados.
Datos, compliance y ciberseguridad en el centro del debate
La jornada incluyó tres mesas redondas que abordaron los retos del Derecho ante la digitalización y la regulación emergente. La primera, “Explotación de los datos: ¿regulación y/o innovación?”, reunió a Alexandra Juanas Fabeiro, delegada de Protección de Datos de MASORANGE; Natalia de Mora García-Escudero, Legal Counsel y delegada de Protección de Datos de L’Oréal; Patricia Chenlo Mollinedo, Data Protection and Privacy Compliance Manager de Repsol; Irene Robledo de Castro, delegada de Protección de Datos de Ferrovial; y Edison Hernández Suero, delegado de Protección de Datos de WiZink, bajo la moderación de Javier Puyol Montero, copresidente de la Sección de Protección de Datos y Big Data del ICAM. Los ponentes coincidieron en que la privacidad y la regulación son un pilar de confianza que permite innovar de forma sostenible, subrayando la necesidad de integrar la normativa en los procesos de innovación y de aprovechar herramientas técnicas como datos sintéticos o data clean rooms para proteger los derechos de los ciudadanos.


La segunda mesa, “Evolución del compliance: de dónde venimos y a dónde vamos”, contó con Eloy Velasco Núñez, magistrado de la Audiencia Nacional; Georgina Briñol Carrasco, directora Legal y de Compliance y secretaria del Consejo de MediaMarkt Iberia; Edurne Sánchez López, directora de Cumplimiento de Mahou San Miguel; y Diego Pérez Gutiérrez, Global Compliance and Data Protection Lead de Exolum, moderada por Alonso Hurtado Bueno, vicepresidente de ASCOM. Los expertos analizaron la transformación de la función de compliance frente a la digitalización y la presión regulatoria, destacando la importancia de perfiles multidisciplinares, la independencia de los Compliance Officers y el uso de la tecnología para supervisar riesgos, detectar patrones y anticipar amenazas, con la visión judicial de Velasco subrayando la necesidad de no trasladar a las empresas funciones que deberían asumir el Estado.


La tercera mesa, “Ciberseguridad, Ciberdelincuencia y la lucha contra el Cibercrimen: agenda y retos en 2026”, reunió a Alberto Redondo Sánchez, comandante de la Guardia Civil y jefe de Grupo de Ciberinteligencia Criminal; Jesús Alonso Murillo, Chief Information Security Officer; David Echarri Santamaría, Head of EMEA Cybersecurity Delivery de Cipher – Prosegur; Adolfo Hernández Lorente, CISO de Sabadell Digital y Security Operations Director de Banco Sabadell; y Jaime Calvo Alfonsín, director de Asesoría Jurídica de Litigios, Ciberseguridad FCC y Riesgo Legal de Banco Santander, moderados por Pablo Blanco Iñigo, vicepresidente de ISACA Madrid. Los ponentes coincidieron en que los mayores riesgos de ciberseguridad para 2026 son el ransomware, la cadena de suministro y los riesgos internos, y destacaron la necesidad de gestionar la ciberseguridad como un riesgo integral, combinando tecnología, regulación, preparación organizativa y confianza, proyectando un futuro donde la inteligencia artificial y la formación especializada serán clave.

