El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid ha reforzado su apuesta estratégica por la modernización del sector jurídico mediante el impulso al acceso de sus colegiados al Programa Kit Digital, una iniciativa financiada con fondos europeos destinada a facilitar la implantación de soluciones tecnológicas en pequeñas y medianas empresas, microempresas y profesionales autónomos.
La actuación, desarrollada a través de ClubICAM, se enmarca en la línea de trabajo institucional orientada a promover una abogacía más innovadora, competitiva y preparada para los desafíos del entorno digital.
El programa ha permitido a los despachos avanzar en ámbitos clave para su desarrollo, como la presencia y posicionamiento en internet, la automatización de procesos, la gestión documental, la ciberseguridad o la implantación de herramientas colaborativas. Estas actuaciones responden a una estrategia de transformación estructural que busca reducir brechas tecnológicas dentro del sector, acelerar la adaptación a nuevos modelos de prestación de servicios jurídicos y fomentar oportunidades profesionales vinculadas a la digitalización.
Entre julio y octubre de 2025, el Colegio puso en marcha una campaña específica dirigida a pequeños despachos con el fin de acercarles de forma práctica las posibilidades de estas ayudas públicas. Durante ese periodo, los profesionales interesados recibieron información, asesoramiento y formación sobre soluciones tecnológicas aplicables a su actividad diaria, incluyendo equipamiento informático seguro, desarrollo de páginas web, gestión de redes sociales y otras herramientas digitales especializadas. La implementación técnica se llevó a cabo con la colaboración de un agente digitalizador adherido al programa, QDQ, encargado de gestionar el proceso administrativo y la puesta en marcha de las soluciones.
El balance de la iniciativa refleja un impacto positivo en la modernización de los despachos participantes. Un total de 25 colegiados se beneficiaron de las ayudas, que alcanzaron un importe conjunto de 31.250 euros, lo que permitió implantar soluciones tecnológicas subvencionadas, renovar equipos informáticos sin coste y mejorar el nivel de madurez digital de los profesionales, además de facilitarles formación específica en el uso de estas herramientas.