El ICAM homenajea a Ruth Bader Ginsburg en un Foro Justicia marcado por la defensa de la igualdad y el Estado de Derecho

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid ha celebrado esta mañana la sesión especial del Foro Justicia ICAM dedicada a honrar la figura de la histórica jurista Ruth Bader Ginsburg. El encuentro, celebrado en la sede colegial, reunió a representantes destacados de la magistratura y de la abogacía para analizar la trascendencia jurídica, ética y social de la magistrada estadounidense.

La sesión fue inaugurada por el decano del ICAM, Eugenio Ribón, quien abrió el acto recordando la relevancia universal de la homenajeada. “Pocas personas en la historia del Derecho han logrado encarnar con tanta coherencia la defensa de la igualdad, la valentía intelectual y el respeto más profundo al Estado de Derecho”, afirmó.

Ribón también destacó el vínculo histórico entre Ginsburg y el Colegio madrileño, rememorando su visita durante los Cursos de Verano en El Escorial. “Su presencia no fue un acto más: fue una expresión de afinidad, de reconocimiento mutuo entre su forma de entender la justicia y los valores que este Colegio ha defendido históricamente”, subrayó.

A continuación, el vicepresidente del Tribunal Supremo, Dimitry Berberoff, transmitió a los presentes el saludo institucional de la presidenta del Alto Tribunal y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló. En su intervención, Berberoff destacó el carácter inspirador de la homenajeada, recordando que “el talento carece de género” y reivindicó la vigencia de sus enseñanzas en un contexto internacional donde la independencia judicial continúa siendo un pilar que requiere protección constante. Asimismo, subrayó que Ginsburg repetía a menudo una idea que definía su forma de entender la profesión: “Lucha por lo que te importa, pero hazlo de la forma que otros te sigan”.

El vicepresidente hizo además un llamamiento a reforzar la confianza ciudadana en las instituciones, recordando que “la independencia judicial no es un privilegio para los jueces, sino una garantía para los ciudadanos”, y analizó el impacto de la jurisprudencia de Ginsburg en materia de igualdad y protección frente a la discriminación.

Tras la inauguración institucional, el Foro contó con un coloquio entre la Vicedecana del ICAM, Isabel Winkels, las vocales del Consejo General del Poder Judicial Gema Espinosa y Esther Rojo, y la Diputada de la Junta de Gobierno del ICAB, Cristina Díaz-Malnero.

La Vicedecana Isabel Winkels centró su discurso en la etapa de Ginsburg como abogada litigante ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Winkels recordó el impacto transformador de los casos que la jurista defendió en los años 70 y cómo dieron forma al armazón jurídico de la igualdad contemporánea.

“Cinco victorias. Cinco pasos decisivos que ensancharon el concepto de ciudadanía y abrieron un camino que todavía hoy seguimos recorriendo”, señaló, en referencia a las sentencias fundamentales que Ginsburg ganó ante la Corte.

La vicedecana subrayó también la importancia de los avances nacidos incluso de derrotas procesales. “La igualdad no se conquista en un día; el Derecho avanza por acumulación de razones, de casos, de argumentos”, afirmó, destacando la capacidad de Ginsburg para transformar la jurisprudencia incluso cuando el resultado inmediato no le era favorable.

Winkels profundizó además en el carácter pedagógico y estratégico de la labor jurídica de Ginsburg, subrayando su capacidad para construir cambios estructurales desde argumentos cuidadosamente elaborados y presentados caso a caso. La Vicedecana recordó que, incluso en decisiones adversas como Duren v. Missouri, la magistrada “plantó semillas que más tarde transformaron la legislación y la comprensión social de la igualdad”, destacando que su enfoque sereno y firme constituye un modelo de cómo la abogacía puede impulsar avances duraderos en los derechos fundamentales.

Por su parte, Cristina Díaz-Malnero, diputada de la Junta de Gobierno del ICAB, destacó la fuerza transformadora del pensamiento jurídico de Ginsburg y su defensa inquebrantable de la Constitución como herramienta esencial de garantía de derechos. Recordó que la magistrada “decía que su mayor herramienta era la Constitución” y subrayó la necesidad de preservar ese espíritu en la práctica profesional: “Debemos poder preservarlo entre nosotros, abogados y ciudadanos. La abogacía es un pilar que debemos proteger, poner en valor. Es un valor en el que estamos todos unidos”.

A continuación, intervino Gema Espinosa, vocal del CGPJ, quien centró su aportación en la biografía personal y trayectoria vital de Ginsburg, resaltando cómo sus experiencias de discriminación moldearon su compromiso con la igualdad. Espinosa recordó episodios emblemáticos —como cuando se le prohibió el acceso a la biblioteca en Harvard, respondiendo con paciencia y colaboración— y su incansable esfuerzo al no encontrar trabajo tras graduarse en Columbia. Subrayó además su visión internacional y su paso por Suecia, donde constató modelos de igualdad más avanzados. Destacó de Ginsburg una concepción amplia de la igualdad: “Significa liberar a las personas, tanto hombres como mujeres, permitiendo que sean ellos mismos, desarrollando sus talentos y cualidades”.

Por último, Esther Rojo, vocal del CGPJ, puso el acento en el carácter pionero y profundamente comprometido de Ginsburg, recordando cómo la jurista convirtió en bandera su experiencia de discriminación cuando, siendo una joven abogada, fue rechazada por ser mujer, casada y madre. Subrayó también su papel revolucionario tanto en la abogacía como en su carrera como juez federal y magistrada del Tribunal Supremo, siempre defendiendo una Constitución adaptada a la realidad social. Rojo compartió además dos aspectos personales que, dijo, revelan la esencia de Ginsburg: su célebre frase sobre su marido —“fue el único chico al que le importó que tuviera cerebro”— y su amistad con un juez ideológicamente opuesto, un ejemplo de respeto institucional por encima de las diferencias.

El Colegio quiso así rendir tributo a una figura cuyo pensamiento continúa iluminando los debates contemporáneos sobre igualdad, derechos fundamentales e independencia judicial, reafirmando el compromiso del ICAM con los principios que guiaron la vida profesional de Ruth Bader Ginsburg.

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