El Decano del ICAM, Eugenio Ribón, y la diputada Ester Mocholí participaron ayer en la jornada «El reto de la vivienda en Madrid: Diagnóstico y posibles soluciones», organizada por la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid (UICM) a través de su Comisión del Sector Inmobiliario y Urbanismo.
El objetivo de la jornada, dirigida a la ciudadanía, técnicos y colegiados/as de distintos Colegios Profesionales, fue ofrecer una visión completa sobre los problemas actuales de acceso a la vivienda en España, analizando posibles soluciones desde diferentes perspectivas y, especialmente, desde el punto de vista de las profesiones implicadas.

Apertura institucional: diálogo y colaboración público-privada
La apertura institucional corrió a cargo de Eugenio Ribón, presidente de UICM y Decano del ICAM, quien subrayó el papel de las profesiones colegiadas como puente entre la sociedad civil y los poderes públicos. Ribón defendió la necesidad de que los profesionales participen activamente en el debate sobre la vivienda y alertó del impacto que el aumento de precios y la falta de oferta tienen sobre la movilidad laboral y los proyectos vitales de los ciudadanos. Asimismo, señaló como prioritario impulsar la colaboración público-privada, incentivar la construcción de vivienda asequible, simplificar los trámites administrativos y establecer un marco legal estable que garantice la seguridad jurídica de todos los agentes del mercado.

Por su parte, Sigfrido Herráez, vicepresidente de UICM y Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, destacó que el reto de la vivienda no es solo cuantitativo, sino también cualitativo, subrayando la importancia de atender a las nuevas demandas habitacionales, al crecimiento demográfico previsto y a las tipologías y normativas que condicionan el desarrollo urbano. Desde las administraciones, José María García, Viceconsejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, puso el foco en la transformación de las ciudades hacia modelos más sostenibles, la rehabilitación y la colaboración público-privada, mientras que Álvaro González, Delegado del Área de Gobierno de Políticas de Vivienda del Ayuntamiento de Madrid, destacó la necesidad de desbloquear desarrollos urbanísticos y el avance del Plan Vive, que ya cuenta con más de 6.500 viviendas en alquiler asequible.
Cuatro mesas redondas para un análisis integral
La jornada se estructuró en cuatro mesas redondas que permitieron un diagnóstico completo de la situación de la vivienda en Madrid. La primera mesa abordó los aspectos relacionados con la demanda, el suelo y la economía, incluyendo costes, financiación, plazos y la transformación del sector industrial, así como el impacto del nuevo Código Técnico de la Edificación, que elevará los requisitos energéticos y los costes de construcción. Se analizó la escasez de suelo, el déficit de vivienda y la falta de vivienda protegida, así como la presión fiscal sobre el alquiler y el crecimiento de la financiación alternativa.
La segunda mesa se centró en la oferta de vivienda y nuevas fórmulas habitacionales, señalando la necesidad de reformas legales que flexibilicen usos del suelo, incrementen edificabilidad y fomenten la colaboración público-privada, con especial impulso al alquiler asequible. También se debatieron los largos plazos de desarrollo urbanístico, la complejidad normativa y la inseguridad jurídica como frenos a la producción efectiva de vivienda, así como los costes de construcción y la falta de mano de obra.
La tercera mesa, inaugurada por la diputada Ester Mocholí, abordó los aspectos normativos: ocupación, arrendamientos, comunidades de propietarios y compra-venta. Intervinieron Alberto Torres, presidente de la Sección de Arrendamientos Urbanos, PH e Inmobiliario del ICAM; Manuela Julia Martínez, Presidenta del Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid; Jaime Cabrero, presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Madrid; y Laura Fernández, Directora General de ASVAL. En esta mesa se analizaron la ocupación ilegal, la regulación de contratos de arrendamiento, los conflictos entre arrendadores y arrendatarios, y los procesos de compra-venta, destacando la necesidad de incrementar la seguridad jurídica para favorecer la disponibilidad de vivienda.

La cuarta mesa se centró en los aspectos sociales vinculados a la vivienda, poniendo de relieve cómo la falta de acceso a un hogar adecuado afecta a distintos colectivos y contribuye a la desigualdad urbana. Se trataron problemas como el aumento de precios, la exclusión de grupos vulnerables, la concentración de población en determinadas zonas y el impacto de la gentrificación, así como las consecuencias emocionales de la inestabilidad habitacional. Se defendió la necesidad de políticas públicas que fomenten la vivienda asequible, programas de apoyo a familias en riesgo de exclusión y medidas para garantizar la cohesión social dentro de las comunidades de propietarios.
La jornada concluyó con la lectura de conclusiones a cargo del arquitecto Enrique Manzano y del economista Julián Salcedo, miembros de la Comisión del Sector Inmobiliario y Urbanismo de UICM. Entre los ejes fundamentales para afrontar la crisis de acceso a la vivienda en Madrid destacaron la necesidad de reforzar la seguridad jurídica, incrementar la oferta de suelo público, aplicar una fiscalidad que incentive la salida de viviendas vacías al mercado, fomentar la cooperación público-privada y desarrollar una estrategia industrial con perspectiva de futuro.