El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid celebró ayer la jornada “Los Derechos Humanos en los procedimientos de familia en contextos de violencia doméstica”, organizada por el Observatorio de Derechos Humanos del ICAM en colaboración con las Secciones de Violencia de Género, Familia, Infancia e Igualdad y la Facultad de Derecho de la Universidad de Oxford. El encuentro reunió a profesionales del ámbito jurídico, judicial, psicológico e institucional para reflexionar, desde una perspectiva de derechos humanos, sobre la respuesta de la justicia familiar en situaciones de violencia doméstica.
La inauguración de la jornada corrió a cargo de Isabel Winkels, vicedecana del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid, quien destacó el carácter transversal del encuentro y subrayó que “los derechos humanos no son bienes intangibles ni principios etéreos: son derechos fundamentales que han de ser aplicados a los casos concretos”.

Winkels alertó sobre la creciente complejidad y crispación en los procedimientos de familia y advirtió de una “menor atención y dedicación precisamente a los temas que más lo requieren, como son los de niños, niñas y adolescentes, que son sujetos de derecho y a quienes tenemos la responsabilidad de proteger”. En este contexto, defendió el papel esencial de la abogacía para “poner el dedo en la llaga y llamar la atención, aunque seamos incómodos”, recordando que “cuando la violencia no se corrige en el momento inicial, se cronifica y se perpetúa”.
Asimismo, insistió en la necesidad de escuchar y actuar ante el sufrimiento infantil: “Aquí hay un menor sufriendo y es nuestra responsabilidad ponerlo de manifiesto, porque sus derechos fundamentales están siendo vulnerados”, concluyendo que jornadas como esta sirven para “tomar conciencia, identificar áreas de mejora y avanzar en la protección efectiva de las personas más vulnerables”.








Radiografía comparada de la justicia familiar ante el maltrato doméstico
La primera parte de la jornada estuvo dedicada a la presentación del informe “La respuesta de la justicia familiar al maltrato doméstico”, elaborado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Oxford. La exposición fue realizada por la Shazia Choudry, profesora de dicha universidad, quien explicó los principales hallazgos del estudio empírico desarrollado en seis países.
El informe pone de relieve que el momento de la separación es uno de los más peligrosos para las víctimas, así como la existencia de importantes barreras estructurales y culturales en los sistemas de justicia familiar. Entre ellas, la minimización de la violencia, el escepticismo hacia las víctimas, el uso de estereotipos de género y la aplicación del denominado síndrome de alienación parental, duramente cuestionado por organismos internacionales como el GREVIO y la Relatora Especial de Naciones Unidas. Asimismo, se destacó que los derechos humanos rara vez se utilizan como una herramienta activa en los procedimientos de familia, pese a las claras obligaciones estatales de protección.




Custodia, visitas y protección de menores en contextos de violencia
La primera mesa de debate abordó un análisis práctico y multidisciplinar de la violencia doméstica en el ámbito del derecho de familia. Participaron Lucía Avilés Palacios, magistrada y vocal del Consejo General del Poder Judicial; Ana Isabel Serrano Esteban, abogada, fiscal sustituta y profesora de Derecho y Criminología; Vanessa Rodríguez, psicóloga forense de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer; y Javier de Pedro Peinado, comisario de la UFAM Central. La mesa estuvo moderada por Paloma Zabalgo, presidenta de la Sección de Familia del ICAM.
Durante el debate se analizaron cuestiones clave como la diferenciación entre violencia de género y violencia doméstica, las consecuencias de estas situaciones en las decisiones sobre guarda, custodia y régimen de visitas, y el impacto profundo que la violencia tiene en los menores, especialmente en los casos de violencia vicaria. También se insistió en la necesidad de formación especializada de todos los operadores jurídicos y policiales, así como en la importancia de evitar el uso de conceptos pseudocientíficos que pueden generar violencia institucional y revictimización.





La deuda pendiente de la justicia familiar con los derechos humanos
La segunda mesa se centró en la dimensión de los derechos humanos y en la brecha existente entre los marcos normativos internacionales y su aplicación efectiva en la práctica judicial. Intervinieron Ellen O’Malley-Dunlop, representante irlandesa del Grupo GREVIO del Consejo de Europa; Marisa Soleto, directora de Fundación Mujeres; Catalina Perazzo, directora de incidencia social y política en Save the Children España; y Maite Parejo, copresidenta del Observatorio de Derechos Humanos del ICAM. La moderación correspondió a María Giráldez de Luis, miembro de la Sección de Infancia del ICAM.
Las ponentes coincidieron en señalar que, aunque existen instrumentos internacionales como el Convenio de Estambul o la Convención sobre los Derechos del Niño, su aplicación en los procedimientos de familia sigue siendo insuficiente. Se abordaron los estereotipos de género, la victimización secundaria, la falta de coordinación entre jurisdicciones y la necesidad de entender el interés superior del menor como el resultado de una evaluación real y efectiva, y no como una mera declaración formal.






La jornada fue clausurada por Lola Calderón González, presidenta de la Sección de Violencia contra la Mujer; Estela Martín, presidenta de la Sección de Igualdad del ICAM; y Maite Parejo, quienes destacaron la necesidad de seguir impulsando espacios de reflexión y formación que integren de manera efectiva los derechos humanos en la justicia familiar, con el objetivo último de garantizar una protección real y efectiva a mujeres, niños y niñas víctimas de violencia doméstica.
